Palabras de gratitud, sin ser despedida, que tomo prestadas y reflejo en este ya compañero de Viaje que se ha convertido este Blogg.
Querido JA, antes que nada tengo que dar Gracias a todas las personas, entre amigos y familiares, que estos días se han acercado a despedirte, los cuales han ido compartiendo con nosotros momentos vividos contigo. Todos con sentimientos de gratitud ya que, discretamente, has ayudado a superar muchas tormentas y retos en nuestras vidas. Cada uno ya te estará diciendo la suya personal en silencio.
Por mi parte
Siempre he admirado la forma en la que has estado al lado de tu mujer, mi hermana.
Era yo muy niña cuando entraste a casa como un valiente caballero que cuidó y protegió a mi hermana en aquel accidente. Y día a día nos has demostrado un amor y complicidad con ella , que lejos de flaquear, siguió creciendo desde aquel primer instante hasta el último.
Querido cuñado, nunca conseguiste que me interesase el tenis. Pero sí me enseñaste que el amor es un deporte de equipo. Con las reglas de confianza, paciencia y cariño.
Confianza en la otra persona
Paciencia en los errores
Y cariño en el día a día
Me enseñaste también a creer en mi, a buscar mis fortalezas y seguir adelante siempre.
Por eso y otras cosas, Querido A., te vas pero no del todo
Te quedas en cada uno de nosotros, discretamente.
Descansa en paz, nos vemos.